Los resultados de PISA 2025 vuelven a poner sobre la mesa un desafío conocido —las dificultades en competencias fundamentales— y suman otro que avanza rápidamente: la incorporación de la inteligencia artificial en las aulas. ¿Qué significa esta combinación para quienes trabajan en educación?
A partir de los resultados de PISA 2025, la REIEF – Red de Empleabilidad Iberoamericana para la Educación y Formación, de la que PickApply forma parte, seleccionó cinco hallazgos que permiten dimensionar algunos de los principales desafíos que atraviesa hoy la educación.
Los datos conectan dos transformaciones que están ocurriendo al mismo tiempo.
Por un lado, una parte importante de los estudiantes de América Latina y el Caribe continúa teniendo dificultades para alcanzar niveles básicos de comprensión lectora. Por otro, la inteligencia artificial ya forma parte de las experiencias educativas de muchos estudiantes y comienza a modificar la manera en que acceden, producen y evalúan información.
No son dos discusiones separadas.
En un contexto en el que cada vez resulta más sencillo generar contenidos, encontrar respuestas o sintetizar información mediante inteligencia artificial, comprender, interpretar, contrastar y evaluar críticamente esa información se vuelve todavía más importante.
Cinco hallazgos destacados por REIEF
1. Cerca de 6 de cada 10 estudiantes de la región no alcanzan el nivel básico de lectura.
En los 13 países participantes de América Latina y el Caribe, alrededor del 60% de los estudiantes se encuentra por debajo del Nivel 2 de lectura, considerado por PISA como un umbral básico de competencia.
2. La recuperación todavía no aparece con claridad.
Entre los países de la región con datos comparables entre 2022 y 2025, la mayoría registró resultados inferiores en lectura y ninguno mostró una mejora estadísticamente significativa. Argentina se encuentra entre los países que registraron caídas significativas.
3. La inteligencia artificial ya forma parte del aula.
Alrededor de 6 de cada 10 estudiantes de países de la OCDE señalan haber realizado en clase actividades vinculadas con la evaluación de información generada por inteligencia artificial.
El dato muestra que el desafío ya no consiste solamente en decidir si la IA debe entrar o no en la educación. En buena medida, ya entró.
La pregunta empieza a ser otra: cómo enseñar a utilizarla.
4. Usar más inteligencia artificial no significa necesariamente aprender más.
PISA no encuentra una relación lineal entre la frecuencia de uso de IA y un mejor desempeño. En determinadas actividades, los usos moderados aparecen asociados con mejores resultados que una utilización muy frecuente, aunque la OCDE aclara que estas asociaciones no permiten establecer una relación causal.
Esto vuelve a colocar al acompañamiento educativo en un lugar central: la herramienta por sí sola no garantiza aprendizaje. Importa para qué se utiliza, cómo y con qué orientación.
5. La alfabetización en IA puede convertirse en una nueva fuente de desigualdad.
Los estudiantes socioeconómicamente desfavorecidos reportan menos oportunidades escolares para aprender a evaluar información generada por inteligencia artificial.
La brecha digital, entonces, empieza a adquirir una nueva dimensión. Ya no se trata únicamente de quién puede acceder a una tecnología, sino también de quién tiene oportunidades de aprender a utilizarla de manera crítica, responsable y productiva.
Leer sigue siendo una competencia para el futuro
Puede parecer paradójico que, en plena expansión de la inteligencia artificial, uno de los principales desafíos educativos continúe siendo la comprensión lectora.
En realidad, ocurre exactamente lo contrario.
Cuanta más información podamos generar y obtener mediante tecnología, mayor será la necesidad de contar con herramientas para comprenderla, interpretarla, detectar errores, comparar fuentes, formular buenas preguntas y construir una posición propia.
La alfabetización tradicional y la alfabetización digital ya no pueden pensarse como mundos separados.
Aprender a trabajar con inteligencia artificial también requiere saber leer.
¿Qué cambia para quienes trabajan en educación?
Este escenario no interpela únicamente a los estudiantes.
También plantea nuevas necesidades para docentes, directivos, coordinadores, bibliotecarios, equipos de orientación, profesionales de tecnología educativa y muchas otras personas que forman parte de las instituciones.
Además del conocimiento específico de cada rol, comienzan a ganar peso capacidades como el pensamiento crítico, la alfabetización digital y en IA, la evaluación de fuentes, el diseño de experiencias de aprendizaje, la capacidad de adaptación y la actualización profesional permanente.
No significa que todos los profesionales de la educación deban convertirse en especialistas en inteligencia artificial.
Significa que comprender cómo estas herramientas modifican la manera de enseñar, aprender y acceder al conocimiento empieza a formar parte del trabajo educativo.
Las instituciones también tendrán que aprender
La incorporación de inteligencia artificial no debería reducirse a sumar herramientas tecnológicas.
Las instituciones tendrán que definir criterios de uso, acompañar a sus equipos, generar espacios de formación y, especialmente, preguntarse qué aprendizajes necesitan fortalecer en sus estudiantes.
Porque si la tecnología puede producir una respuesta en segundos, el valor educativo estará cada vez menos en obtener esa respuesta y cada vez más en saber qué preguntar, cómo interpretarla, cómo verificarla y qué hacer con ella.
Los resultados de PISA 2025 y los hallazgos destacados por REIEF dejan así una señal importante para los próximos años: fortalecer las competencias fundamentales y desarrollar nuevas capacidades digitales no son objetivos contrapuestos.
Son parte del mismo desafío.
En un escenario atravesado por la inteligencia artificial, la educación seguirá necesitando tecnología, pero sobre todo necesitará personas preparadas para enseñar a pensar con ella, sobre ella y también más allá de ella.
Fuente: OECD, resultados PISA 2025 (2026). Selección de hallazgos: REIEF – Red de Empleabilidad Iberoamericana para la Educación y Formación.

